
Episode 3
Episode 3 | 45m 53sVideo has Closed Captions
A tense party, rising emotions and an unexpected guest bring danger closer than ever.
Tensions rise before Covadonga’s party, romances grow complicated, and an unexpected guest hints that danger is drawing nearer to La Favorita.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback

Episode 3
Episode 3 | 45m 53sVideo has Closed Captions
Tensions rise before Covadonga’s party, romances grow complicated, and an unexpected guest hints that danger is drawing nearer to La Favorita.
Problems playing video? | Closed Captioning Feedback
How to Watch La Favorita 1922
La Favorita 1922 is available to stream on pbs.org and the free PBS App, available on iPhone, Apple TV, Android TV, Android smartphones, Amazon Fire TV, Amazon Fire Tablet, Roku, Samsung Smart TV, and Vizio.
Providing Support for PBS.org
Learn Moreabout PBS online sponsorship-Jesús, qué despliegue.
-Eso digo yo.
¿Que vamos a planear?
¿Un menú o invadir Francia?
-Bueno, ya habéis oído a Covadonga.
Si no se sorprende, no pagará.
-¿Y qué hacemos para sorprenderla?
¿salimos de dentro de una tarta?
-No creo que haga falta.
He estado consultando mi cuaderno y estos recetarios, y creo que tengo el menú perfecto.
Atención.
Cecilia, te encargas de los entrantes.
Volován con gambas, canapés jaspeados, caviar de berenjena con salmón ahumado y barquitas de ensaladilla con langostinos.
Lourdes, te encargas de la ensalada florida.
¿Qué te parece si le ponemos manzana verde y granadas y le damos más sabor?
-Muy bien.
-Yo me ocupo del champán.
Esa mujer lo toma hasta en el desayuno.
-Ya, pero te lo tienen que fiar.
Estamos sin una peseta.
-No te preocupes.
Yo tengo un amigo que me debe un favor.
-Maravilloso.
Rosa, de postre, milhojas de frambuesa y tarta charlotte de frutos rojos.
Y yo me encargaré del principal.
Le voy a dar una vuelta a las codornices.
He pensado hacerlas [ hablando francés ].
Es la salsa más difícil que existe.
Si no sorprendemos a Covadonga con esto, yo ya no sé.
-¿Lo has hecho alguna vez?
-No, pero siempre hay una primera vez, ¿no?
-¿Estás segura?
¿Servir de plato principal algo que no has cocinado nunca no es un poco arriesgado?
-Cecilia, si no arriesgamos, nos sorprendemos.
Así que, ¿dudas?
-Ninguna.
-A trabajar.
Ana, necesito todo esto del colmado.
-Ah, pues te acompaño yo.
Para que no vaya tan cargada.
-Perfecto.
Pero tenéis que conseguir que... -Que nos fíen.
No te preocupes, yo me encargo.
-Es para que no vayas tan cargada.
-Claro.
Solamente quieres venir conmigo para echarme una mano, ¿No?
-¿Y por qué iba a ir si no?
-Ya.
No, por nada.
-Hola.
-Perdonen, señoritas.
¿Está Rosa?
-Sí.
Rosa.
Rosa, que aquí hay un chico que pregunta por ti.
-Ya sale.
-¿Qué haces tú aquí?
Ven, entra, que te presento a las demás.
-No, no, no.
No hace falta.
-Pero... -Ya me hago una idea.
-Pero ¿qué pasa, Miguel?
-¿Qué pasa?
¿A ti te parece normal dejar el trabajo en la pastelería así como así?
-Bueno, aquí me pagan más.
Y son muy buena gente.
-Pero si no las conoces.
Rosi, no puedes fiarte del primero que pasa.
-Es un buen trabajo.
Pensé que te haría... -"Pensé, pensé".
Pues haber pensado un poquito más las cosas.
O haberme preguntado a mí antes si me parecía bien.
No te preocupes.
Voy a hablar con don Mauro.
A ver si te deja volver a la pastelería ahora.
♪♪ Ahora entra.
♪♪ Entra.
♪♪ ♪♪ ♪♪ -Hombre, si son las "favoritillas".
Os toca esperar porque primero está la señora y va para largo ¿Y no nos puede atender su hijo?
-Manuel.
Manuel, espabila.
Atiende tú a estas.
-Hola, Manuel.
-Hola.
♪♪ Vosotras diréis.
♪♪ Tu amiga es un poco callada, ¿no?
-Muy callada.
-[ Ríe nerviosa ] -Si quieres te pego un repaso.
-¿Cómo ♪♪ -A la lista de la compra, digo.
Y así vamos más rápido.
-Claro.
♪♪ -Uff.
Eso va a salir por un pico.
-Seis pesetas, mínimo.
♪♪ -¿Tanto?
Eh, pues -- No -- no sé si voy a llevar eso encima.
A ver, déjame que mire.
Mm... No me llega.
Ana, ¿tú llevas algo?
♪♪ -Vaya, pues a ver qué hacemos ahora.
-Igual nos puedes fiar y venimos otro día a pagarte.
♪♪ -Es que a mi madre no le gusta fiar.
Porque hay mucho caradura sueltos.
-Ya.
Ya, pero es que nosotras somos chicas decentes.
Y además, es que yo creo que de nosotras te puedes fiar.
♪♪ ¿Tú se lo cuentas toda tu madre?
♪♪ ♪♪ -Pero que quede entre nosotros.
♪♪ Voy a prepararlo.
♪♪ -Muchas gracias, Manuel.
-A ti.
♪♪ -Está buenísimo.
De mojar pan.
[ Ríen ] Tienes una mano, Lourdes.
-Me los comería todos.
Pero bueno, igual luego no entro en el vestido de novia.
-Seguro que no.
-Pues la berenjena te ha quedado muy suave.
-Le falta un poquito de sal, -No le falta sal, lista.
-Bueno, igual tenías la cabeza en otra parte.
-Señoritas, por favor.
Cecilia, Ana está en lo cierto, está muy rico, pero falta sal.
¿Podéis probar las codornices, por favor?
-Yo creo que le sobra coñac, porque tiene un poco matado el sabor.
Y la salsa no está bien ligada.
No sé si añadir mantequilla.
Lourdes, ¿caldo de carne a lo mejor?
No os gusta.
No os gusta y es normal.
Y esto no va a sorprender a Covadonga.
Y no sé... -Está riquísimo.
-¿Mm?
¿Tú crees?
-Sí.
-No.
Falta algo y no sé qué... -Deja de darle vueltas.
Está de rechupete.
-Le va a encantar, ya verás.
-Le va a encantar.
-Sí, le va a encantar.
-Bueno, pues le va a encantar.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Hasta dentro de unas horas... -¡Ah!
-...no abrimos.
-¿Qué haces aquí?
-Olvidé de la gorra.
-[ Exhala ] -¿Cuál es tu excusa?
-No podía dormir.
-¿Es para la fiesta de mañana?
-Mm-jmm.
Plato principal.
Codornices [ hablando francés ].
Creo que ahora está perfecto.
-¡Mm!
-¿Mm qué?
-Está bueno.
Está bueno.
-¿Bueno?
Está más que bueno.
Se van a quedar con la boca abierta.
Está mucho más que bueno.
-Si tú lo dices.
Si tú lo dices.
Elena, creo que lo podrías hacer mucho mejor.
No te ofendas.
-No, si no me ofendo.
Dime, dime.
-Esta señora quiere que le sorprendan.
Y esto está bueno, porque está bueno.
-¿Pero?
-Pero no excelente, no.
-Ah, bueno... -Elena.
Elena, somos socios.
Creo que podemos hablar con sinceridad, ¿no?
-Mira, pues con sinceridad te digo que no tienes ni idea.
-Claro, ¿que voy a saber yo?
Solo llevo en este negocio toda la vida.
-Bueno, negocio que, por cierto, tuviste que cerrar.
A lo mejor no eres el más indicado para darme consejos.
-A lo mejor lo cerré porque era un orgulloso, un cabezón y no escuchaba a los demás.
-A lo mejor te puedes ir a tu casa y dejarme cocinar tranquila.
-¡Pues a lo mejor me voy!
Me voy, de hecho.
Que te aproveche, socia.
-Gracias.
♪♪ [ Gorgoteo ] ¡Ah!
[ Gorgoteo continúa ] ¡Ah!
♪♪ ♪♪ -¿Tú crees que es su novio?
-¡Jmm!
Uno de tantos.
La verdad es que el muchacho está de buen ver.
-¿Qué hacéis, alcahuetas?
-Mira.
-Ana.
Que no ha dormido en casa.
La ha traído ese muchacho.
♪♪ -Desde luego esta de tonta no tiene un pelo.
-[ Da palmadas ] Chicas, ya está bien de cháchara.
Venga, que hoy es el gran día.
Vamos.
♪♪ Lourdes, prueba la salsa, a ver qué te parece.
-Sí, voy.
-Rosa, tengo tu horno listo.
♪♪ Cecilia, mis verduras.
-Ya va, ya va.
♪♪ -Chicas, ha llegado el champán.
Regalo de un viejo amigo.
-Muchos amigos tienes tú.
-¿Te molesta?
Pues ahí fuera hay un chiquito que pregunta por ti.
-¿Por mí?
-A ver si no vaya a ser la única que tiene amigos.
♪♪ -¿Y tú qué haces aquí?
-Madre mía, Ceci, qué seca eres.
Pues vengo a saludarte, saber cómo estás.
Como el otro día saliste... -Fermín, que nos conocemos.
-Vale, puede que me haya metido en algún lío.
Por lo visto hay un tipo que me está buscando y no sé... -Es que yo sabía.
-Mira, solo necesito desaparecer unos días, ¿vale?
¿Puedo dormir en el salón de tu casa?
Bueno, o aquí mismo.
Te juro que será como si no estuviera.
-Claro, ¿por qué no vas a estar?
-Por favor, échame un cable.
-Que no.
Y vete, que tengo mucho lío.
[ Gorgoteo ] -¡Oh!
¡Uff, qué susto, madre mía!
¿Otra vez?
¡Que se nos inunda la cocina!
-Si lo he arreglado.
-Cuidado.
-¿De verdad tiene que ser hoy?
¿Tiene que ser hoy?
-Yo puedo echarle un vistazo.
-No hace falta, ya nos apañamos.
-Tengo buena mano con esas cosas.
-Sí hace falta.
Sí hace falta.
¿Lo puedes arreglar?
-Sí, claro.
-Pero no te puedo pagar ahora.
-No se preocupe, señora, yo me encargo.
Ya me devolverá el favor.
Por cierto, un placer, Fermín.
-Encantada, Fermín.
¡Ah!
-Oye, qué buen majo, ¿no?, el Fermín este.
¿Qué, es un antiguo novio tuyo?
-Peor.
Es mi hermano.
♪♪ -Es el manguito que está roto.
Pero enseguida les traigo uno nuevo.
-Gracias, Fermín.
Seguimos.
-Vamos.
Hijo mío, cómo te has transpuesto.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -En cuanto acaben el cóctel de bienvenida, pasamos a los canapés.
Servimos primero los jaspeados, después las berenjenas y por último las barquitas.
¿De acuerdo?
-De acuerdo.
-Fase dos.
Comenzaríamos... -Buenos días.
-Buenos días.
-Bueno, sí que sabéis preparar una fiesta.
Tiene toda una pinta deliciosa.
-Vaya, un halago.
¿Se te han acabado los consejos?
-Es un gusto venir a trabajar contigo cada mañana.
-Pues mira, hablando de trabajar, aquí tenemos mucho trabajo, así que si no te importa, sal de mi cocina, por favor.
-Te recuerdo que también es mi cocina, el 35 %.
Pero me voy.
Me voy de aquí antes de que alguien me clave algo por error.
♪♪ -¿Por dónde íbamos?
-Pues creo que ibas a contarme qué pasa con Julio.
-¿Qué va a pasar?
Que es una equivocación habernos hecho socios.
-¿Así que entre vosotros solamente hay...?
-Hay un restaurante.
-¿Y nada más?
-Es la hora.
Señoras, ¿comenzamos?
♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Chema?
Si eres tú.
¿Qué haces aquí?
-¿Qué pasa, chaval?
¿Por qué corres?
Que solo quería saludarte.
-Me has pegado un susto que casi me mata.
-Bueno, bueno.
-¿Y a ti qué te ha pasado?
-Unos chavales de Usera.
Pero vamos, que yo les he dejado peor, ¿eh?
-Madre mía.
Sí que Eres un liante.
-¿Qué haces por aquí?
Estás muy lejos del barrio, ¿no?
-Pues ya ves.
A ver si despisto al tipo ese.
-Haces muy bien.
-Ah, bueno, y me ha salido un trabajillo en el restaurante de mi hermana.
Está por aquí cerca.
Lo acaban de abrir.
-¿Ah, sí?
¿Está por aquí?
Qué bueno.
¿Y hay chicas guapas?
Que a lo mejor voy yo también.
-¿Tú?
¿Con esa pinta?
Anda, que me las espantas.
-Pues nada, chaval, que cuídate mucho, ¿vale?
-Lo mismo te digo.
Cuídate ese ojo, púgil.
Hasta luego.
-Nos vemos.
♪♪ -Bienvenidos, señores.
Gracias.
Disfruten de la velada.
♪♪ ♪♪ Puri, ocúpate del guardarropa, que sigue entrando gente.
Gracias.
[ Conversaciones indistintas ] Virtudes, ve a por tu bandeja de canapés.
Ya.
-Y yo no sé cómo lo haces, pero tú cada año te superas más.
-Bueno, lo divertido empieza cuando llegas tú.
[ Ríen ] -Ay, cómo eres.
Y yo no sé dónde encuentras lugares tan... exóticos.
-Pues espera a probar la comida y verás.
Y además, yo estaba aburrida ya del Archer, pero aburrida.
Ya sabes lo que me gusta a mí probar cosas nuevas.
Querido.
Señora del Penalba.
-Te presento a Julio.
-Encantada.
-Es guapo, ¿eh?
-Mucho.
-Bueno... -El dueño de todo.
-Uy, que no le escuche mi socia.
-Es un honor tenerlas aquí.
[ Conversaciones indistintas ] -Lourdes, a la salsa le faltan los guisantes.
-Sí, los guistanes.
Ya va, ya va.
Niño, ¿te queda mucho?
-No, no, esto ya está.
-Jesús, que es para hoy, venga.
-Eso tiene que estar listo ya.
Lo necesito.
-Ya está... -Ana.
Ana.
¿Ana?
-Elena.
Los entrantes ya salen.
-Vamos, chicas.
♪♪ -Cecilia.
Cecilia.
¿Cecilia?
-Las berenjenas.
-No, no.
Tenemos un problema.
¿Ves esa mujer de ahí?
-Es la condesa de Santillana.
Esta mujer conoce a todo el mundo, lo dicen las revistas.
El problema es que también me conoce a mí.
Que he estado en su casa.
Ay, Dios.
¡Ay, Dios!
-Ay, mi madre.
-¿Qué hace aquí?
-No lo sé.
Ha debido venir de Sevilla.
-Pero no me puede ver.
-No, no puede verla, señora.
Si la reconoce, estamos muertas.
-Tranquilas.
Yo -- Me voy a quedar en la cocina y ella está afuera, así que no me va a ver.
Yo me quedo aquí y ella afuera.
No pasa nada.
No pasa.
Si no salgo, no pasa nada.
-¿Podrías salir un momento, socia?
Unos invitados quieren conocerte.
-¿A ti te parece que yo tengo un momento?
-Estamos hasta arriba.
-Hasta arriba.
-Y no haces más que molestar.
Así que ¿te puedes ir, por favor, y dejarme trabajar tranquila?
-Pero bueno, ¿De dónde ha sacado estos aires de señoritinga?
¿Eh?
Nada.
Venga.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Bienvenidos, señores.
Tienen el guardarropa justo... O ya me ocupo yo.
-Pero ¿cómo es que no quiere salir?
-Bueno, es que está muy ocupada en cocinas.
Y ella es exquisita, muy exquisita.
Le encanta cuidar los detalles.
-Pero quizás más tarde será.
-Perdón.
-Dígame.
-Cuida que no se arrugue, Juanita.
No has visto una capa así en la vida.
-[ Se ríe ] -El próximo que me encasquete un abrigo o se lo traga.
Que soy jefa de sala, no su criada.
-Igual es que vas un pelín descocada y la gente se confunde.
-¿A qué Ha venido eso?
¿Te pasa algo conmigo?
-¿A mí?
¿Qué me va a pasar?
-¿Estás así por la de Manuel?
-¿Lo de Manuel?
-Ceci, estaba tonteando con él porque quería que nos fiara.
Ya está.
-Que no me des explicaciones.
Me da igual.
-¿No te gusta ni un poquito?
-Ni poquito ni mucho.
Y saca las berenjenas ya, antes de que se enfríen.
-Vale, pues ya funciona.
Como nuevo.
-Pues si, está listo, aire.
Te puedes ir por donde has venido.
-¿Y ya?
¿Me vas a despachar así?
-¿Qué más quieres?
¿Una medalla?
-Pero, Ceci, ¿Qué he hecho yo para que estés tan enfadada conmigo?
¿Qué te pasa?
-Fermín, cuando acabes, ¿puedes mirar la puerta de atrás?, que no cierra.
-Claro, claro.
Lo que necesite.
-Pero vamos a ver, ¿Qué parte de largo de aquí nos ha entendido?
-Ceci, que solo necesito desaparecer un rato del barrio.
Ya está.
-Tú sabes lo que has hecho.
-Lourdes, ¿cómo va la ensalada?
-Ya va, ya va.
-No, pero ya, por favor.
Hay que emplatar y sacar.
Vamos tarde.
-Voy.
Si me distraes así, yo no puedo, Rosa.
¡No puedo!
-Pero, Lourdes, de verdad, perdona.
-Chicas, chicas.
No pasa nada.
Vuelve a tu puesto.
Yo recojo, yo recojo.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -¿Te duele el brazo?
Pues ya sabes lo que tienes que hacer si no quieres que te deje el otro igual.
-¿Qué le van a hacer?
-Eso es cosa mía.
Tú dime lo que quiero saber.
Si no, esta vez no lo cuentas.
♪♪ ♪♪ -Empezamos con una ensalada florida con una base de granada y manzana.
Que la disfruten.
-Señorita.
-Dígame.
-¿No se supone que este es un evento privado?
Es que me vas a perdonar, pero están arruinando el ambiente.
-Por supuesto.
Me ocupo.
Julio, tenemos un problema.
Voy a hablar con.
Elena.
-No, deja, deja.
Que bastante nerviosa está ya.
Yo me encargo.
[ Conversaciones indistintas ] -¿No me coges el abrigo?
-¿Por qué no salimos fuera?
Hace muy buena noche.
Por favor.
-¿Qué haces?
-Cuidado, porque la última vez que me pusiste la mano encima la cosa no acabó bien.
Por favor, hablemos en una parte.
-¿Me estás echando, Julio?
-No se ofenda, pero es una fiesta privada.
-¿Y cómo es que no me habéis invitado?
Con lo que me gusta a mí una celebración.
-Don Benito, esta fiesta tiene que ir bien.
Bien no, perfecta.
Y a esta gente no le gustan los desconocidos.
Lo siento, pero es así.
Y si algo falla, no cobramos.
♪♪ -¿Cuánto le vais a cobrar a estos pimpollos por el...?
-Lo suficiente para poder pagarle.
-Que no tenga que venir.
Sabes que por las buenas, muy bien, pero por las malas.
Julito... -Elena.
No te asustes.
-Rosa, esto está listo.
Le falta el azúcar.
-Vuelvo ahora mismo.
-Elena.
Elena.
-¿Qué?
-No te asustes.
-La mejor manera de conseguirlo es empezar así una conversación.
¿Qué pasa ahora?
-Ha venido don Benito.
-¿Qué?
-Pero he conseguido que se vaya.
-Pero ¿qué hace aquí don Benito?
-Bueno... -Bueno, bueno, bueno, todo el mundo está encantado.
Encantado y sorprendido porque nadie se puede creer que la chef sea una mujer.
Venga, vamos.
Tienes que salir.
-No, señora, ahora no puedo.
Es imposible.
-Julio, dile a tu mujer, por favor, que como me vuelva a hacer un feo me lo voy a tomar mal, ¿eh?
-¿Su mujer?
No, no.
No, no, no, no.
-¿Ah, no?
No, no, no.
-No, nosotros no... -Bueno, es que os miráis de una manera que, oye, me hizo pensar -- no sé.
-No.
No, no, no.
-¿Así que solo socios?
-Sí.
-Sí.
-Bueno, interesante, ¿no?
Venga, vamos.
-Señora, yo es que ahora mismo tengo que poner todo esto... ♪♪ -Un momento, por favor.
A ver, yo sé que está todo delicioso, pero os voy a pedir que por favor apartéis un segundo los tenedores de vuestras bocas para dar un fuerte aplauso a la responsable de una cena tan exquisita.
[ Aplausosos ] -Muchísimas gracias, de verdad.
Es un placer verles disfrutar así.
Pero quedan el principal y los postres, así que sí me disculpan.
-Perdona.
Perdona, perdona.
Perdona, disculpa.
Yo a ti te conozco.
¿A que sí?
-No, señora.
-Sí, sí, seguro.
Bueno, yo es que soy buenísima para las caras.
De Sevilla.
-¿Sevilla?
¿No?
-Sí.
Tú cocinabas en casa de los duques de Villena.
-¡Perdón!
Tenemos un problema con el plato.
Problema no.
Problema ninguno.
Tenemos -- Tenemos una... -Una situación.
-Una situación.
-Si me disculpan.
♪♪ Ay, Dios mío.
Que la ha visto.
-No me ha reconocido, creo.
-¿Lo sabe o lo cree?
-Cecilia, eh... Las codornices.
¡Las codornices!
Emplatamos y sacamos.
Vamos.
-Sí.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Ha hecho una mueca.
-¿Qué mueca?
-Covadonga.
Ha puesto cara rara.
-Yo no le he visto poner ninguna mueca.
-La ha Puesto.
La ha puesto.
La ha puesto.
No, no quiero hablar de ello.
-Elena... -No quiero hablar de ello.
Los postres, Rosa, ¿cómo van?
-¿Ha puesto una mueca?
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ -Buenas noches.
Gracias.
Adiós.
-Bueno, pues una fiesta estupenda, queridos.
Todos Mis invitados están de acuerdo.
-Muchísimas gracias.
-Pues si le parece bien, podemos entrar para arreglar la cuenta.
-Perdonad, pero me parece una grosería hablar ahora mismo de dinero.
-¿Mm?
No entiendo.
-Querida, con la piel tan bonita que tienes, no la estropees poniendo muecas.
Que alegra esa cara.
Os voy a recomendar a todos mis amigos.
-Nos hemos esforzado al máximo y hemos invertido mucho en esta fiesta.
-Lo sé, pero teníamos un trato.
-Si todo no era perfecto, no pagaba.
-¿Y en qué hemos fallado?
-El plato principal.
Estaba muy bien, muy medido, muy... perfectito.
-Pero lo he comido así cien veces.
-¿No le ha sorprendido?
-A veces es mejor que algo desentone y, bueno, te sorprenda a que sea perfecto.
Como vosotros dos no termináis de congeniar, no paréis de pelear y aún así hacéis una pareja deliciosa.
[ Habla francés ] [ Motor enciende, se aleja ] -¡Shh!
-¿Estás bien?
-¿Yo?
Estupendamente.
¿no me ves?
-Uy.
Pero bueno, ¿y esas caras?
-La buena noticia es que nos van a recomendar.
Y la mala, que no van a pagar la cuenta.
-Es que estas señoritingas tienen el morro muy fino y que son muy rácanas.
Que mucha nobleza y mucha alta sociedad, pero rapiñan un real por aquí, una perra chica por allá, y así se hacen las grandes fortunas.
-Bueno, no todas son así.
Yo trabajé para una que me trató muy bien.
-La culpa ha sido mía.
Mi plato no ha gustado.
Pero vosotras habéis estado magníficas.
Todas.
En especial tu, Rosa.
Tus postres han sido excelentes.
Enhorabuena.
-Muchas gracias.
¿Pero ahora qué vamos a hacer?
-Pues eso digo yo, porque no tenemos dinero para pagar a don Benito.
-Algo se me ocurrirá.
Id a descansar.
Ha sido un día difícil.
♪♪ -Vamos.
-Buenas noches.
-¿Vienes?
-En un rato.
Tengo reunión.
-Ya.
De socios.
♪♪ -Dos días trabajando para no cobrar ni una peseta.
Ni una peseta.
No sé qué vamos a hacer ahora.
-Pues podemos bebernos el resto.
-Es un buen comienzo, sí.
-Por el restaurante.
-Por el restaurante.
-Bueno, Covadonga nos ha hecho una perrería, pero Elena tiene razón en una cosa, somos un equipo.
-Sí, pero no es suficiente, chicas.
Tenemos que espabilar.
-Chica, eres única animando.
-Mira, este es el mejor trabajo que he tenido en mi vida, pero podemos hacerlo muchísimo mejor.
En cocina, tenemos que estar a lo que estamos.
-Anda esta.
¿Y eso a qué vien?
-Hombre, Rosa estaba pensando más en su novio que las milhojas, tú casi arruinas el primer plato Y Ceci tenía la cabeza en otro sitio.
¿O no?
-¿Y tú qué, eres doña perfecta?
-[ Riendo ] No.
No, para nada.
Yo he estado a esto, pero a esto de prenderle fuego al guardarropa.
[ Todas ríen ] Todas, incluida yo, tenemos que mejorar.
Y vamos a hacerlo juntas.
-Por nosotras, ¿no?
-Por las Favoritas.
Todas: Por las Favoritas.
-Ponme un poquito más.
-Voy a por otra.
-Bueno, ¿y a ti qué te ha pasado con el guardarropa?
-Qué paciencia.
[ Tocan a la puerta ] Las señoras -- [ Continúan tocando ] Siempre entran con esos aires de superioridad... -Miguel, que no son horas.
Pero ¿Qué haces aquí?
Ven, anda.
Que no te vean.
[ Chicas conversan indistintamente ] Son muy majas, pero dijimos que nada de visitas masculinas.
¿Qué haces aquí?
-Rosi, tenemos que hablar.
-Ya.
Sé que sigues enfadado conmigo, pero es que a mí la pastelería nunca me gustó.
Eran unos siesos.
Pagaban una miseria y dormía en el almacén.
Y nunca me decían que hacía bien mi trabajo.
-No tienes que volver a la pastelería si no quieres.
-¿De verdad?
Sabía que lo ibas a entender.
Es que aquí estoy la mar de bien.
Mira qué piso.
Me gusta este trabajo... -Espera.
-Lo que digo es que no vas a tener que trabajar nunca más.
En ninguna parte.
-¿Cómo?
-He hablado con el padre Damián.
Me ha hecho el favor y nos ha adelantado la boda.
Nos casamos el mes que viene.
♪♪ ♪♪ -Yo ya no puedo pedirle más dinero enn préstamo al banco.
-Y yo no sé cómo vamos a pagar a don Benito.
Pero no quiero que secuestre a otra de mis chicas.
-No, eso no.
-Venga, dilo.
-¿El qué?
-Lo que estás pensando.
Que todo ha sido un fracaso por mi culpa.
Y que te arrepientes de haberte metido en esto conmigo.
-En realidad, pienso que hacemos muy buen equipo.
-Seríamos mejor equipo si una parte se dedicara a escuchar mejor a la otra, ¿no crees?
-Eres una excelente cocinera, Elena, pero lo de aceptar las críticas como que no, no es una de tus virtudes.
No.
-Tienes razón.
-¿Qué?
-Que tienes razón.
Mi plato no estaba a la altura.
Y si te hubiera hecho caso, no estaríamos así.
-Ya.
Bueno, y si hubiera nacido con ruedas, sería un carromato.
[ Se ríe ] -[ Riendo ] ¿Qué?
-Es algo que decía mi padre.
Da igual lo que puede haber pasado.
Lo que importa es lo que cocinas con los ingredientes que tienes.
-Hombre sabio, tu padre.
-Todas las tardes nos sentábamos en esa cocina a merendar.
Era nuestro momento.
Nunca me perdoné el no haber podido mantenerlo abierto, el fallarle.
Se lo debo.
Y, ¿sabes?
Daría lo que fuera por volver a sentarme aquí con él y ver cómo se echaban montañas de miel en todo y "que la vida es bastante amarga ya", decía.
-Miel.
-Montañas de miel le echaba hasta a los postres.
-No, miel.
-Miel.
¿Miel?
-[ Ríe ] -¿Se puede saber qué te pasa, Elena?
-[ Ríe ] Miel.
-¿Miel?
-Sí.
Sí.
♪♪ -¿Estás bien?
-Sí.
♪♪ -¿Necesitas que te eche una mano?
-Sí.
No.
No.
♪♪ -Y así que si, yo no puedo más, ¿eh?
Me voy a la cama.
-Descansa.
-Bueno, chicas, yo me voy a tomar la última.
-¿Ahora?
-Claro.
-No me digas que has quedado con ese amigo tuyo del champán.
-No.
He quedado con Manuel.
-¿Manuel?
¿Mi Manuel?
-¿Cómo que tu Manuel?
-Quiero decir, ¿Manuel, el que conocemos todas, el del colmado?
-Le voy a sacar a bailar.
No te importa, ¿no?
-Claro que no.
Pasadlo bien.
-No me esperéis despiertas.
-Anda.
Adiós.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Sartén crepitando ] -Nunca había visto a nadie tan concentrado y disfrutando tanto con una tarea.
Y la verdad... -Shh, shh, shh, shh.
-No he dicho nada.
-No.
¿Sabes cuál es el problema de las codornices?
-No.
-Que la carne de caza es amarga y la salsa forestier no contrasta.
¿Me sigues?
-No mucho, la verdad, Elena.
-Julio, que tu padre tenía razón, y que lo que había que hacer era ponerle miel.
-Bueno, en un postre lo entiendo, pero a la carne -- la carne, la verdad... ♪♪ ¡Mm!
♪♪ Esto -- Esto es - Y el contraste de sabores.
Y el sabor que te deja en el final es... -Está delicioso.
-Más que delicioso.
Esto tiene que ser el plato estrella de la carta, Elena.
-Está buenísimo.
-Buenísimo.
-Me has dado la idea tú.
Me la has dado tú.
-Bueno... -Al final vamos a ser buenos socios.
-Sí.
Bueno, sí.
♪♪ -¿No sabes comer o qué te pasa?
¿De verdad?
-Vaya, ya decía yo que nos estábamos llevando demasiado bien.
-Demasiado bien no, que mira cómo te has puesto.
Mira.
-Bueno, después de decirnos algo amable, siempre viene una pelea.
-No es una pelea.
Te estoy limpiando.
♪♪ -¿Julio?
-Lola.
Lola.
Lo-- Lola.
Bueno, pero ¿cómo que has venido?
-Quería saber qué tal ha ido la fiesta y de paso conocer a la famosa Elena.
Julio habla mucho de ti.
-Encantada.
¿Tú eres?
-Elena, Lola.
-Lola.
-Su mujer.
-¿Tu mujer?
♪♪ Pues me voy a ir porque estoy agotadísima.
Así que, sí, yo me voy a ir.
Y cierras tú.
-Sí, yo... -Qué simpática.
-Mucho.
Mucho.
¿Te gusta cómo va?
-Sí.
Ha quedado precioso.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [ Motor zumbando ] Ya verás cómo esta vez conseguís que funcione.
¿Julio?
¿Hola?
-Sí, sí.
Perdona.
Vámonos a casa, que hace frío.
-Buenas noches.
Perdone, ¿Tendría fuego, por favor?
-Sí.
-Gracias.
-Buenas noches.
♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪
Support for PBS provided by:
















